Triana y la cerámica

Triana y la cerámica

Tradición alfarera, flamenco y vida fluvial.

Triana y la cerámica

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Transcripción

Estás en Triana, el barrio que se mira en el Guadalquivir desde el otro lado del puente. Durante siglos, quien nacía aquí decía primero que era trianero y después sevillano; ese orgullo sigue vivo. Cruza el Puente de Triana, oficialmente Puente de Isabel II, un puente de hierro de 1852 inspirado en los de París. A la derecha verás la Capilla del Carmen, y detrás, el Mercado de Triana, construido sobre los restos del antiguo Castillo de San Jorge, sede de la Inquisición. En su sótano, un pequeño museo cuenta esa historia oscura. Camina por la calle Callao y descubrirás el Centro Cerámica Triana: la ciudad del azulejo. Aquí, gracias al barro fino del río, se fabricaron durante siglos los azulejos que decoran conventos, patios y plazas de toda Andalucía e incluso América. Todavía verás talleres en activo. Sigue hasta la calle Betis, con sus casas de colores frente a la Torre del Oro: es el paseo más romántico de Sevilla, sobre todo al atardecer. Triana también es cuna del flamenco: aquí nacieron cantaores legendarios como La Niña de los Peines o Manolo Caracol. Muchos tablaos y peñas conservan esa esencia auténtica. Consejo de visita: cena una tapa de pescaíto frito en cualquier bar de la zona, cruza el puente al anochecer y mira Sevilla desde el otro lado. Verás por qué los trianeros dicen que su barrio no está en Sevilla: Sevilla está enfrente de Triana.